Archivo Médico de Camagüey 2003; 7(4) ISSN
1025-0255
Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunce
Domenech”. Camagüey
HIPERNEFROMA: CAUSA O
COINCIDENCIA DE INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA
Dr Fernando Fernández Marichal*; Dr Rafael Pila
Pérez**; Dr Rafael Pila Peláez***;Dra Carmen Guerra Rodríguez****
* Especialista de 1 grado en Urología Jefe
de Servicio de Urología del Hospital Manuel Ascunce Domenech. Camagüey.
** Especialista de 11 grado en Medicina
Interna Profesor Titular del I.S.C.M de Camagüey.
***
Especialista de 1 grado en Medicina Interna Instructor del I.S.C.M.
**** Especialista de 1 grado en MGI. Policlínico
Centro de Camagüey.
RESUMEN
Se presentó el
caso de un paciente de 50 años portador de adenocarcinoma renal asociado a
insuficiencia renal crónica. Se analizaron las características clínicas, medios
diagnósticos y terapéuticos de este enfermo. Al mismo tiempo realizamos una
revisión de las manifestaciones de esta
entidad, fundamentalmente lo que respecta a la causa de la insuficiencia renal
dada la rareza de esta presentación del cáncer renal.
Es conocido que el cáncer de riñón, y en especial
su variedad más frecuente el adenocarcinoma
o hipernefroma presenta un comportamiento, biología y evolución.
impredecibles y atípicos. No en vano se ha denominado el “Tumor del
Internista”, ya que sus variadas manifestaciones paraneoplásicas imitan procesos
muy variados y complejos. 1-3 Los tumores renales son responsables
del 2-3 % de todos los tumores malignos en el hombre 4, el
adenocarcinoma renal representa del 80-90 % de todas las neoplasias primarias
del riñón 5.
Su incidencia aumenta paralelamente con la edad,
con un pico máximo de alrededor de los 60 años, afecta de dos a tres veces más
al sexo masculino 6 Ambos riñones son igualmente afectados y en alrededor de 1-18 % de los enfermos se
encuentran lesiones bilaterales 7.
No existen síntomas precoces y no es raro descubrir un tumor renal de
manera accidental durante una intervención
quirúrgica realizada por otras causas 8 ,o por estudios
ecográficos como método de estudio “indiscriminado“ de la afección abdominal,
por lo cual se han descubierto muchos tumores renales incidentales, en
pacientes asintomáticos en una proporción aproximada entre 40-50 % y en
constante aumento 9. Esto ha hecho que la tasa de “ curaciones “ del
cáncer renal haya aumentado notablemente, al poder aplicar el tratamiento
precozmente. Se reporta que el 60 % de los tumores renales son diagnosticados
de forma casual y en estadios curables. 10 Por otro lado se han
descrito casos de pacientes presuntamente curados, mediante una nefrectomía,
que presentaron metástasis 25 ó 30 años después 11.
Hemos tenido la posibilidad de estudiar a un
paciente relativamente joven con manifestaciones clínicas no graves del aparato
genitourinario y que al realizar el estudio se trataba de un adenocarcinoma,
acompañado de una insuficiencia renal crónica (IRC) que requirió tratamiento dialítico
y en estos momentos continúa con el mismo.
PRESENTACIÓN DEL CASO
Se trata de un paciente de 50 años, masculino,
negro, con el único antecedente de que hace más o menos 30 años presentó cólico
nefrítico y que luego le repitió a los 10 años
y no presentó otras manifestaciones clínicas de ningún tipo hasta hace
seis meses que comenzó con astenia, anorexia y dolor lumbar discreto y al
acudir a consulta se le constata hematuria y anemia por lo que es referido a nuestra sala para completar el estudio.
Examen físico
Paciente con afectación del estado general, palidez
cutáneo mucosa.
A . Respiratorio: normal.
A . Cardiovascular.- Tonos cardíacos rítmicos y
bien golpeados, T.A.130/80 mmHg, FC 96' .
Abdomen : doloroso discretamente a la palpación
profunda en flanco derecho. Maniobras de Guyon y Glenar: se palpa masa tumoral
en región lumbar derecha y no se pueden definir sus características.
Resto del examen físico normal.
Estudio de
laboratorio:
Hb 90 gr/l, leucocitos 13.500 X 109/l
con diferencial normal, eritrosedimentación 153 mm/h, glicemia 3.2 mmol/l,
creatinina 353 mmol/l, función hepática, enzimas e iones: normales, ácido úrico
560 mmol/l, fosfatasa alcalina 45 u/l, plaquetas 205 X 109/l,
coagulación, sangramiento y tiempo de protrombina normales, ECG: normal.
Radiografía del tórax: normal. Cituria: campos cubiertos por hematíes,
proteinuria de 1.6 gr/l, proteinas totales 81gr/l, ecografía renal: riñones con
aumento de la ecogenicidad del parénquima, hacia el polo superior del R.D. se
aprecia “ T “ ecogénica homogénea de más o menos 120 X 110 mm, de contornos
bien definidos, se observaron las
estructuras colectoras de ese lado, así como litiasis de más o menos 7
mm en pelvis renal. Se realiza TAC que resultó compatible con proceso tumoral
del riñón derecho. El paciente es sometido a tratamiento quirúrgico realizando
nefrectomía total del R.D., se detectó un tumor de 15 cm aproximadamente ( fig.
1 y 2 ) y cálculo de 8 cm.

Fig 1. Obsérvese las características macroscópicas
del tumor después de su exéresis.

Fig 2. Corte sagital del tumor donde se aprecian
las alteraciones del mismo.
Al examen histopatológico se trataba de un
adenocarcinoma renal de células claras ( fig. 3 y 4). Evolutivamente el
paciente comenzó a elevar las cifras de azoados llegando a cifras de 900 – 1
200 mmol/l, posteriormente fue trasladado a la sala de Nefrología y sometido a
hemodiálisis; hasta el momento actual
no ha presentando otras manifestaciones
derivadas del carcinoma renal.

Fig 3.
Histopatología: Adenocarcinoma renal de células claras con patrón
predominantemente alveolar con compresión del parénquima renal adyacente (H y E
10 X 10)

Fig. 3. Histopatología: acercamiento con imagen en
la que se observa la neoformación de canales vasculares alrededor del adenocarcinoma
(H y E 15 X 10)

Fig. 4. Histopatología: acercamiento con imagen en
la que se observa la neoformación de canales vasculares alrededor del
adenocarcinoma (H y E 15 X 10)
DISCUSIÓN
Aunque la causa del cáncer renal es desconocida
está relacionada con el tabaquismo, la obesidad, la diabetes mellitus y el uso
del dietilestilbestrol 12 y trastornos genéticos. 13 Este
paciente no presentaba antecedentes de ningún tipo de enfermedad, solamente los
dos cólicos pieloureterales hace 20 y 10 años, respectivamente. En la
actualidad acude a la consulta aquejado de
un síndrome general con anemia y hematuria y es ingresado para su estudio. En cuanto a la historia natural
es conocido que el tumor es asintomático, mientras no invada la vía urinaria (
hematuria), cree problemas de espacio ( masa tumoral ) o de lugar a algún
síndrome paraneoplásico. Cuando se ha diseminado por vía linfática o venosa a
otros órganos el pronóstico es muy malo en poco tiempo 14 Esto,
posiblemente, fue lo que le ocurrió a nuestro paciente, pues se trataba de un
gran tumor que presentó hematuria y anemia posiblemente de forma tardía y no
tenía metástasis en otros sitios. La tríada clásica de hematuria, dolor lumbar
y masa palpable en flanco ocurre solo en el 9 –14 % de todos los pacientes, es
un hallazgo tardío en muchos enfermos como ocurrió en nuestro paciente, 15
también se señala en etapas tardías de enfermedad metastásica.
La anemia suele ser normocítica y normocrómica con
una frecuencia que oscila entre el 28 y 88 %, y su patogenia no está
definitivamente aclarada. Así se invocan distintos mecanismos: hemorragias
debido a las intensas hematurias, existencia de una hemolisina circulante y depresión de la eritropoyetina
y de la médula ósea por acción de toxinas de origen renal o por invasión
metastásica de la misma 3
Además de la posible repercusión de la amiloidosis
sobre los riñones se han descrito dos cuadros: la existencia de una marcada
proteinuria y la aparición de una nefritis perdedora de sal, 9 lo cual no se constató en este enfermo.
La IRC es, a veces, producida en pacientes con
enfermedad adquirida en riñones quísticos, y
que subsecuentemente lleva a estos enfermos a sufrir de adenocarcinomas
renales como fue descrito por Li y Cols 16 en 250 casos de carcinoma
renal y de los cuales 19 sufrieron de IRC ( 7.6 %), esto fue comprobado por Takebayashi
y Cols 17, mediante la tomografía axial computarizada donde
pacientes con IRC, sometidos a hemodiálisis presentaban adenocarcinomas renales
en alrededor de un 10 %. Sin embargo, otros estudios señalan a la IRC como
consecuencia de adenocarcinoma renal 18 y otros 19
refieren la relación de cálculos de oxalato de calcio con el tipo papilar de
adenocarcinoma de riñón, como pudimos apreciar en este enfermo, aunque las
cifras de calcio fueron normal en este caso.
En este paciente podemos pensar que se trata de una
IRC por una glomerulopatía secundaria a un adenocarcinoma renal o una nefritis
intersticial crónica por litiasis o una glomerulopatía segmentaria. El
tratamiento de elección es la nefrectomía radical con remoción completa de la
grasa perinefrítica, la glándula adrenal homolateral y fascia de Gerota 20
como fue practicado a nuestro
paciente. Aún no se conoce exactamente cual es el papel de la quimioterapia.1-4
El pronóstico está influenciado por el estadio del tumor, el grado, el tipo
histológico o el procedimiento quirúrgico empleado. 7,15,.20 Debido
al carácter silente de esta neoplasia el diagnóstico precoz y tratamiento
oportuno son factores fundamentales en el pronóstico de estos pacientes.18
ABSTRACT
A 50 years old patient,carrier of kidney adenocarcinoma associated with
chronic renal failure ,is presented. Epidemiologic , ,clinic, diagnostic and
therapeutic characteristics about this patient are analized. At the same time
we review manifestations of this entity, mainly in relation to the etiology of
the renal failure due to the rareness of this presentation in renal cancer.
DeCS: KIDNEY FAILURE CHRONIC;
KIDNEY NEOPLASMS; CARCINOMA RENAL CELL
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Correspondencia:
Dr Fernando Fernández Marichal
J’ de servicio de Urología
Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunse
Domenech”. Camagüey.- Cuba.
CP 70 100.