Archivo Médico de
Camagüey 2003;7(Supl. 2)
ISSN 1025-0255
Hospital Provincial
Clínico Quirúrgico Docente “Manuel Ascunce Domenech”
TRATAMIENTO DE LA QUERATITIS BACTERIANA CON
COLIRIOS ANTIBIÓTICOS REFORZADOS
Dra. Mariela Rodríguez Martí*; Dra. Aymed Rodríguez Pargas**; Dra. Niuvis Basulto Quirós***; Dra. Lázara Molinet Vega
* Especialista de I grado en Oftalmología. Hospital
Provincial Docente “Manuel Ascunce
Domenech”
* Especialista de II grado en Oftalmología. Hospital
Provincial Docente “Manuel Ascunce
Domenech”
RESUMEN
Se realizó un estudio explicativo con el propósito de obtener
información acerca del uso de los colirios antibióticos reforzados (CAR) en el
tratamiento de 43 pacientes con queratitis bacteriana en el Hospital Provincial
Docente “Manuel Ascunce Domenech” de Camagüey, en el
período comprendido entre septiembre de 1999 y agosto de 2000. A los sujetos
estudiados se les realizó examen en lámpara de hendidura y toma de muestra para
estudios microbianos, después de lo cual fueron tratados siguiendo diferentes
esquemas terapéuticos que incluían el uso de los CAR. Los cultivos microbianos
fueron positivos en el 23.68 % de los pacientes, la Pseudomona aeruginosa fue la bacteria más frecuentemente aislada.
Los CAR de aminoglucósidos y cefazolina
fueron los más utilizados. Encontramos evolución satisfactoria estadísticamente
significativa a los siete días de tratamiento. Al término de los 28 días el
76.74 % de los pacientes se encontraban de alta médica. El 32.56 % de los
pacientes se trataron de forma ambulatoria y el 31.03 % de los casos ingresados
tuvieron una estadía hospitalaria menor de siete días. En la serie estudiada
predominó la evolución satisfactoria, fue muy baja la incidencia de
complicaciones y la recuperación de la agudeza visual fue buena en
aproximadamente la mitad de los pacientes.
DeCS: QUERATITIS; ANTIBIÓTICOS; SOLUCIONES OFTÁLMICAS
INTRODUCCIÓN
La úlcera corneal ha sido siempre
motivo de preocupación para los oftalmólogos debido a sus potenciales efectos
devastadores. Puede resultar en disminución de la visión como consecuencia de
la cicatrización del estroma corneal y aún en pérdida del globo ocular
secundario a perforación y endoftalmitis. 1,2
Se
define como una pérdida de estroma asociada a un defecto epitelial suprayacente
que tiñe con fluoresceína. 3
Puede ser de causa infecciosa o no
infecciosa. Numerosos agentes infecciosos pueden causar una
queratitis ulcerativa; incluidas las bacterias. Cuatro grupos
principales son los responsables más frecuentes: Micrococcaceae (Staphylococcus, Micrococcus); especies de Streptococcus, especies de Pseudomonas y Enterobacterias
(Citrobacter , Klebsiella , Enterobacter , Serratia, Proteus). 4-6
Para el tratamiento de la queratitis
bacteriana se han descrito diferentes esquemas terapéuticos determinados por
las diversas combinaciones que pueden hacerse según las vías de administración
de los antibióticos. La vía tópica es el método preferido para la
administración de los antibióticos en el tratamiento de la queratitis bacteriana.
7,8 La penetración de los antibióticos en el estroma corneal puede favorecerse con altas concentraciones y
aplicaciones más frecuentes. Por esta razón, hoy día se prefieren las
preparaciones reforzadas de los colirios antibióticos a las preparaciones comerciales
y se administran con una frecuencia horaria o incluso cada treinta minutos 9.
A pesar
de que la queratitis bacteriana no tiene una alta incidencia en nuestras
consultas diarias, es una entidad potencialmente grave que amenaza la visión
del paciente y puede causar ceguera. Un diagnóstico y una terapéutica temprana
son necesarios para lograr resultados favorables en el manejo de las
infecciones corneales.
En
nuestro país el uso de los colirios antibióticos reforzados data de fecha
reciente y en nuestra provincia no existen antecedentes de su empleo. El
objetivo de nuestra investigación es ampliar conocimientos acerca del uso de
los colirios antibióticos reforzados en el tratamiento de la queratitis
bacteriana
MÉTODO
Se
realizó un estudio explicativo en pacientes con queratitis bacteriana atendidos
en el Hospital Provincial Docente “Manuel Ascunce Domenech”
de Camagüey, en el período comprendido entre septiembre de 1999 y agosto de
2000.
Todos
los pacientes que acudieron al servicio de Oftalmología y se les diagnosticó
presuntivamente una queratitis bacteriana quedaron incluidos en la
investigación.
Los criterios de exclusión utilizados
fueron:
·
El aislamiento de agentes causales no
bacterianos.
·
Pacientes atendidos de forma ambulatoria que no acudieron a
las consultas de seguimiento y no fue posible su localización.
De esta
manera nuestro universo objeto de estudio quedó conformado por 43 pacientes.
A cada
paciente incluido en la investigación se le aplicó una encuesta elaborada según
bibliografía revisada y criterio de expertos. Se consideraron datos sobre edad,
sexo, cultivo y microorganismos aislados, vías de administración de los
antibióticos, colirios antibióticos reforzados utilizados, evolución,
complicaciones y agudeza visual final.
Todos los
pacientes fueron tratados con colirios antibióticos reforzados preparados en
nuestro servicio de Oftalmología a partir de las disponibilidades existentes en
el hospital. Todos recibieron ciclopléjicos tópicos
en forma de colirios.
Nombre
|
Concentración |
Duración |
|
Ceftriaxona |
25 mg x cc |
7
días |
|
Cefotaxima |
33 mg x cc |
7
días |
|
Ceftazidima |
50 mg x cc |
7
días |
|
Amikacina |
25 mg x cc |
15
días |
|
Carbenicillina |
25 mg x cc |
4
días |
|
Cefazolina |
50 mg x cc |
4
días |
|
Gentamicina |
20 mg x cc |
7 días |
|
Vancomicina |
50 mg x cc |
4
días |
|
Kanamicina |
25 mg x cc |
7
días |
|
Cloramfenicol |
100 mg x cc |
7
días |
Las
inyecciones subconjuntivales y los antibióticos
sistémicos se utilizaron en aquellos pacientes que lo necesitaron según la
evolución de la queratitis bacteriana y la presencia de complicaciones.
Los
casos se evolucionaron mediante interrogatorio y examen oftalmológico hasta que
cumplieron los criterios necesarios para el alta
médica. Se realizaron cortes evolutivos a los siete, catorce, veintiuno y
veintiocho días después de iniciado el tratamiento.
Los
datos obtenidos a través de las encuestas se procesaron en una microcomputadora
Pentium mediante el sistema estadístico microstad y
se analizaron utilizando procedimientos descriptivos expresados en frecuencias
absolutas y relativas y mediante el análisis inferencial
a través del test
de hipótesis de proporciones para determinar la diferencia significativa entre
las cifras seleccionadas, se tomó como
nivel de significación P £ 0.05.
RESULTADOS
La
serie estudiada comprende 43 pacientes con el diagnóstico de queratitis
bacteriana. El intervalo de edad de mayor proporción de casos fue el grupo
comprendido entre 45 y 59 años con 14 pacientes, siguiendo en orden de
frecuencia el grupo de 30 a 44 años
con
11 casos, predominó el sexo masculino con 38 pacientes que constituyen el 88.37
%.
Se tomaron cultivos microbianos a 38
pacientes. En los cuales se obtuvo crecimiento bacteriano en el 23.68 %,
mientras que el 76.32 % de los cultivos fueron negativos.
Se observó
el predominio del crecimiento de Pseudomonas aeruginosa en seis de los pacientes con cultivos
positivos. Se aislaron además Streptococcus pneumoniae, Citrobacter diversus y Acinetobacter calcoaceticus var lwofii en los tres pacientes restante respectivamente.
(tabla 1)
|
Microorganismos |
No. |
% |
Pseudomonas aeruginosa
|
6 |
66.67 |
Streptococcus pneumoniae
|
1 |
11.11 |
|
Citrobacter diversus |
1 |
11.11 |
|
Acinetobacter calcoaceticus var lwofii |
1 |
11.11 |
|
Total |
9 |
100.0 |
Fuente: Encuesta.
Doce
pacientes que representan el 27.91 % fueron tratados utilizando antibióticos
administrados exclusivamente por vía tópica. El esquema de tratamiento más
utilizado fue el que combina la vía tópica con la sistémica en 22 casos que
constituyen el 51.16 % y solo en un
paciente (2.33 %) se utilizó la combinación de la vía tópica con la subconjuntival. En ocho de nuestros pacientes se combinaron
las tres vías de administración (18.60) %. (tabla 2)
|
Vías de administración |
No. |
% |
|
|
Tópica |
12 |
27.91 |
|
|
Tópica + Sistémica |
22 |
51.16 |
|
|
Tópica + Subconjuntival |
1 |
2.33 |
|
|
Tópica + Subconjuntival + Sistémica |
8 |
18.60 |
|
|
Total |
43 |
100.0 |
|
En
nuestra investigación se emplearon siete tipos de colirios antibióticos
reforzados, el colirio de amikacina el que se utilizó
con mayor frecuencia, en 16 pacientes que representan el 37.20 %, siguiendo en
orden de frecuencia el uso de los colirios de cefazolina
y gentamicina en 12 y nueve casos que constituyen el
27.90 % y el 20.93 % respectivamente. Algunos pacientes recibieron más de un
colirio antibiótico reforzado. (tabla 3)
|
Colirio
antibiótico Cefazolina |
No. 12 |
% 27.90 |
|
Gentamicina |
9 |
20.93 |
|
Vancomicina |
3 |
6.97 |
|
Carbenicillina |
3 |
6.97 |
|
Kanamicina |
2 |
4.65 |
|
Cloramfenicol |
1 |
2.32 |
Al
analizar la evolución clínica se
encontró que en el corte realizado a los siete días, 39 pacientes que
representan el 90.70 %, tuvieron una evolución satisfactoria. De forma similar
se comportó la distribución de los casos evolucionados a los 14, 21 y 28 días,
obsérvese que la mayor parte de éstos presentaron una evolución satisfactoria.
En esta tabla se relacionan el número de casos con evolución satisfactoria a
los siete y 28 días, donde se observó diferencia significativa (P = 4.057 E – 09) entre ambas cifras. Lo
cual evidencia que los pacientes tratados con colirios antibióticos reforzados
evolucionan satisfactoriamente desde los primeros siete días de tratamiento. Al
término de los 28 días de evolución ya 33 de ellos (76.74 %) se encontraban de
alta médica. (tabla 4)
|
|
Evolución |
Alta Médica |
||||||
|
Satisfactoria |
No satisfactoria |
Sí
|
No
|
|||||
No
|
% |
No |
% |
No
|
% |
No |
% |
|
|
7
días |
39* |
90.70 |
4 |
9.30 |
0 |
0.00 |
43 |
100.00 |
|
14
días |
31 |
88.57 |
4 |
11.53 |
8 |
18.61 |
35 |
81.39 |
|
21
días |
23 |
95.83 |
1 |
4.17 |
19 |
44.19 |
24 |
55.81 |
|
28
días |
9* |
90.00 |
1 |
10.00 |
33 |
76.74 |
10 |
23.26 |
*P =
4.057 E –09
Al estudiar los casos según la presencia o
no de complicaciones durante el curso del tratamiento, encontramos un
predominio de la no complicación en nuestra casuística con 40 casos que
representan el 93.02 %; existió una diferencia significativa (P = 8.218 E – 39)
entre estos 40 pacientes sin complicaciones y los tres casos con complicaciones
(perforación y absceso corneal en dos y un paciente
respectivamente).
La
mayoría de los pacientes del estudio (95.35 %) no necesitaron tratamiento
quirúrgico. Sólo en los dos casos que evolucionaron a la perforación corneal y que representaban el 4.65 %, se realizó
recubrimiento conjuntival. No se realizaron queratoplastias
ni evisceraciones.
Como
puede apreciarse, casi la mitad de los pacientes alcanzaron una agudeza visual
entre útil y óptima (³ 0.6);
existe una diferencia significativa (P = 0.0287) entre estos 20 pacientes
(46.51 %) y los 10 (23.26 %) con agudeza visual £ 0.1. (tabla 5)
Agudeza visual
|
Pacientes
|
|
|
No. |
% |
|
|
1.0 – 0.6 |
20* |
46.51 |
|
0.5- 0.2 |
13 |
30.23 |
|
0.1-PL |
10* |
23.26 |
|
Total |
43 |
100.0 |
DISCUSIÓN
En nuestra casuística encontramos un franco
predominio del sexo masculino y más del 50 % de los pacientes se encontraban en
edad laboral (30 –59 años); esto se explica por qué la mayoría de las
infecciones corneales son el resultado de traumas al
epitelio que se manifiestan en forma de abrasiones, erosiones o cuerpos
extraños; estando la población del sexo masculino a mayor riesgo de traumas corneales debido a las labores sociales que realiza .10
En los
cultivos microbianos realizados a los pacientes del estudio se aislaron
patógenos bacterianos en el 23.68 % de los casos, lo cual difiere de los
resultados obtenidos en una investigación realizada en el Veterans
General Hospital – Taipei a sujetos con queratitis bacteriana, donde el 42.7 %
de los cultivos fueron positivos. 11 Autores brasileños reportan
resultados similares consiguiendo aislar bacterias en el 41.8 % de los casos. 12
Este
mayor porcentaje de cultivos negativos en nuestro estudio consideramos que está
relacionado por una parte, con el hecho de que 11 de los pacientes recibieron
tratamiento antibiótico previo a la realización de los mismos. Múltiples
referencias en la literatura señalan que el tratamiento antibacteriano previo a
la toma de muestra disminuye la frecuencia de cultivos positivos,
considerándose los cultivos microbianos relevantes sólo cuando el resultado es
positivo; cuando es negativo no excluye absolutamente una infección bacteriana.
13,14 Por otro lado, también explican estos resultados las
dificultades que existen para la toma de muestra en el tejido corneal debido a la relativamente escasa cantidad de
microorganismos infecciosos que se encuentran en la córnea en comparación con
otros sitios del organismo, el no uso de medios de cultivo selectivos y la no
obtención de varias muestras, como se recomienda en la literatura, por la
limitada disponibilidad de medios de cultivos en nuestra institución. 15
El
microorganismo más frecuentemente aislado en nuestros cultivos fue Pseudomonas aeruginosa,
coincidiendo con un estudio realizado en el Bascom
Palmer Eyes Institute donde
se identificó un incremento en la incidencia de esta bacteria como principal
agente causal de la queratitis bacteriana, representando el 39 % de los
cultivos positivos durante la década de 1978 – 1987 y el 20 % durante el
período de 1993 – 1997. 16
Los
colirios antibióticos reforzados que se administran por vía tópica constituyen
el método más eficaz para mantener un nivel elevado y constante de antibióticos
en el área de infección en ausencia de efectos secundarios sistémicos
asociados. 17 La mayoría de los autores coinciden en que los
antibióticos sistémicos no se utilizan necesariamente en todos los pacientes
debido a que producen concentraciones corneales bajas. Los niveles bactericidas en el tejido corneal sólo se alcanzan con altos riesgos de toxicidad
sistémica, con la excepción de la ciprofloxacina que
es secretada abundantemente por las lágrimas y tiene una excelente penetración
ocular. 9
Antes
del empleo de los colirios antibióticos reforzados en nuestro servicio, todos
los pacientes con queratitis bacteriana recibían antibióticos por vía
sistémica. En nuestra investigación se logró que el 27.91 % de los pacientes
fueran tratados con antibióticos administrados solamente por vía tópica. Hay
estudios realizados en centros especializados internacionales donde se emplean
estos colirios como única forma de administración de los antibióticos en la
queratitis bacteriana y solo se indican antibióticos sistémicos a los pacientes
con queratoconjuntivitis gonocócica, úlcera
perforada, úlcera corneal severa con participación escleral y a los niños con queratitis severa causada por H.
Influenzae o Ps.
aeruginosa . 3
Empleamos
inyecciones subconjuntivales de antibióticos en nueve
pacientes, con los cuales se logran altas concentraciones corneales
del medicamento gracias a un mecanismo de difusión desde el sitio de la
inyección. Debido a los inconvenientes de la vía de administración subconjuntival: ansiedad, dolor, hemorragia y cicatrización
de la conjuntiva; su uso se reservó para los casos con úlcera grave y los que
no evolucionaron satisfactoriamente. 18
El
tratamiento de la queratitis bacteriana utilizando exclusivamente la vía de
administración tópica de los antibióticos en forma de colirios reforzados ha
permitido reducir el costo del tratamiento al disminuir el uso de los
preparados antibióticos parenterales o liofilizados
por vía subconjuntival y sistémica.
La
terapia inicia con colirios antibióticos reforzados y persigue la rápida
eliminación de los microorganismos corneales, para lo
cual debe ser efectiva contra un amplio espectro de bacterias grampositivas y gramnegativas.
Debido a la escasa correlación que existe entre los resultados obtenidos en la
tinción de Gram inicial y la identificación posterior
por cultivo del microorganismo, hay autores que aconsejan iniciar una
terapéutica antimicrobiana de amplio espectro en
todos los pacientes con úlcera corneal donde se
sospeche una causa infecciosa, 19 lo cual hemos logrado en nuestro
medio solo después de la introducción de los colirios reforzados que ofrecen
una mayor variedad en los tipos de colirios antibióticos disponibles para las
combinaciones terapéuticas.
En
nuestra casuística predominó la evolución satisfactoria y fue muy baja la
incidencia de complicaciones. En el 90,70 % de los pacientes se detuvo la
progresión de la queratitis dentro de los primeros siete días después de
iniciado el tratamiento. Esto habla a favor de la terapéutica antibacteriana
empleada. Sin embargo, cuatro pacientes del estudio no evolucionaron
satisfactoriamente y fue necesario realizar modificaciones al tratamiento
inicial. Dos de ellos se complicaron con perforación corneal
y recibieron tratamiento quirúrgico, después del cual evolucionaron
satisfactoriamente. Los pacientes que presentaron complicaciones tuvieron
aislamiento de Pseudomonas aeruginosa en los cultivos microbianos. La literatura
revisada recoge que las infecciones corneales
causadas por bacterias gramnegativas y especialmente
por Pseudomonas aeruginosa
requieren de un tratamiento intensivo y prolongado para su eliminación. 20
El
tratamiento quirúrgico de la queratitis infecciosa se reserva para los casos
donde falla la terapéutica médica y para los que evolucionan a la perforación corneal. El recubrimiento conjuntival fue la técnica
utilizada en los dos pacientes que presentaron perforación corneal.
Sin embargo, autores como Diamont y Abbott señalan que el recubrimiento conjuntival no
aporta un soporte tectónico significativo, por lo que resulta inadecuado para
el tratamiento de la perforación corneal. 21
Se recomienda el uso de adhesivos hísticos (Cyanoacrylate glue) para el
manejo de perforaciones corneales pequeñas que además
de restaurar la integridad del segmento anterior poseen propiedades
bacteriostáticas contra bacterias grampositivas 22
y en presencia de grandes perforaciones o amplias áreas de necrosis del estroma
corneal está indicada la queratoplastia
penetrante. 23 Nosotros no disponemos de adhesivos hísticos en nuestro medio y en el período que abarcó la
realización de esta investigación no se realizaban queratoplastias
en nuestro servicio.
El
objetivo final del tratamiento es la cicatrización de la lesión corneal y la obtención de una buena agudeza visual en el
paciente. El pronóstico visual depende de varios factores: la virulencia de los
microorganismos infecciosos, la extensión y localización de la úlcera corneal, así como el grado de vascularización
y formación del tejido cicatrizal fibrótico.24
La administración de un tratamiento antibiótico efectivo es determinante para
eliminar el agente causal evitando la extensión del proceso inflamatorio en el
estroma que lleva a la aparición del leucoma corneal
y compromete la visión del paciente. 25 Al evaluar la agudeza visual
al finalizar el tratamiento en nuestra casuística se demostró que casi la mitad
de los pacientes alcanzaron resultados ³ 0.6,
lo que constituye un indicador indirecto de la efectividad de los colirios
antibióticos reforzados para el control de las infecciones corneales con el
mínimo de complicaciones y secuelas posibles.
CONCLUSIONES
1.
Existió un franco
predominio del sexo masculino y más de la mitad de los pacientes tenían edades
comprendidas entre 30 y 60 años.
2.
El uso de tratamiento antimicrobiano
previo, la baja concentración de microorganismos en el tejido corneal y la
limitación en la disponibilidad de recursos pueden haber determinado el escaso
aislamiento de bacterias en los cultivos microbianos.
3.
Fue evidente el predominio de bacterias gramnegativas como principales agentes causales de las
queratitis bacterianas estudiadas.
4.
Casi la tercera parte de los pacientes fueron
tratados con antibióticos exclusivamente por vía tópica.
5.
Los colirios antibióticos reforzados de aminoglucósidos y de cefazolina
fueron los más utilizados en nuestros pacientes.
6.
Predominó la evolución satisfactoria y fue muy
baja la incidencia de complicaciones.
7.
La recuperación de la agudeza visual fue buena
en aproximadamente la mitad de los pacientes estudiados.
ABSTRACT
An explicative study was carried out with the aim of obtaining
information about the use of strengthened antibiotic ophthalmic solutions (AOS) in the treatment
of 43 patient with bacterial keratitis at ”Manuel Ascunce Domenech” Provincial
Hospital, within the period from September
1999 to august, 2000. Subjects studied were performed an exam in cleft
lamp and a sample was taken for microbial studies after that they were treated
following different therapeutic schemes which included the use of AOS.
Microbiol cultures were positive in 03.64 % of patients, pseudomonas aureginosa
was the most frequently isolated bacterium. The AOS of aminoglucosids and
cefazoline were the most used. We found statistically significant prevalence of
the successful evolution on the seventh days of treatment. At the end of the 28
th days 76.74 % of cases were medically discharged. In the studied series,
successful evolution prevailed the incidence of complications was very and
recovering of visual acuteness was good in approximately half of patients
DeCS: KERATITIS; ANTIBIOTICS; OPHTHALMIC SOLUTIONS
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