Archivo Médico de
Camagüey 2004;8(5) ISSN 1025-0255
Hospital Provincial Docente Clínico Quirúrgico “Manuel
Ascunce Domenech”. Camagüey.
NUTRICIÓN EN EL PACIENTE GRAVE: EL TALÓN DE AQUILES DE LA TERAPÉUTICA EN
EL INTENSIVISMO
Dr. Gonzalo González Santos Rodríguez*; Dra. Sahily Irene López Rabassa**; Dr. Manuel Arturo de León Ortiz***; Dr. Raúl
Pérez Sarmiento****; Dr. Manuel Maurilio
Basulto Barroso****
* Especialista de I Grado en Medicina
Interna. Verticalizado en Terapia Intensiva.
** Especialista de I Grado en Anestesiología y Reanimación. Hospital
Oncológico “María Curie”. Camagüey.
***Especialista
de II Grado en Fisiología Normal y Patológica. Profesor Titular del I.S.C.M. de
Camagüey.
**** Especialista
de I Grado en Medicina Interna. Verticalizado en Terapia Intensiva. Profesor
Instructor del I.S.C.M. de Camagüey.
RESUMEN
La insuficiencia nutricional que
sigue a estados de hipercatabolismo, inanición, infecciones severas y
enfermedades consuntivas crónicas, entre otras, puede afectar a pacientes
graves con ingesta insuficiente de nutrientes y reservas nutricionales
inadecuadas. Por lo general el paciente debilitado desde el punto de vista
nutricional muere por sepsis y fallo multiorgánico asociados con deficiencias
de aminoácidos y nitrógeno, síntesis inadecuada de proteínas y fracaso de los mecanismos inmunes.
Se realizó una revisión de la
nutrición en el paciente crítico, para confeccionar una guía práctica de
alimentación donde se expusieron todos los elementos a tener en cuenta en un
paciente que se necesite nutrir.
DeCS: TALÓN; CUIDADOS INTENSIVOS;
NUTRICIÓN PARENTERAL; NUTRICIÓN ENTERAL; ENFERMEDAD CRÍTICA
INTRODUCCIÓN
“Todas las muertes son aborrecibles para los
desdichados mortales, pero la más lastimosa de todas es la muerte por inanición…”,
dijo Homero, filósofo romano, y desde mucho antes de la antigüedad hasta
nuestros días el hambre ha cobrado y cobra miles de vidas, es la más triste de
las enfermedades y la más fácil de curar.1
El
organismo humano se encuentra en un estado de intercambio constante, donde los
componentes tisulares son sintetizados y catabolizados de forma permanente, para
ello requiere de energía. Se deben ingerir nutrientes para satisfacer las
demandas energéticas y reparar los tejidos que son catabolizados. En el ser
humano normal, la ingesta alimentaria debe ser igual a las necesidades de
energía y las pérdidas que obedecen al catabolismo. Por tanto, debe existir un
estrecho equilibrio entre los requerimientos del organismo y el catabolismo
normal, que en el paciente crítico puede ser roto, debido a la reducción de la
ingesta por estados de inanición o determinadas enfermedades que llevan al
paciente al abandono de la vía enteral (por ejemplo, sangramientos digestivos,
pancreatitis aguda, etc.) y también, como consecuencia, al aumento de la
utilización, de las necesidades de energía.
(Esquema 1).2
Esquema 1. Fisiopatología de la
alimentación en al paciente crítico
PACIENTE
CRÍTICO
Ausencia
de nutrición
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Inanición
![]()
![]()
Inicial
(7días) Tardía
(> 7días)

![]()
![]()
Glucógenolisis Gluconeogénesis Lipólisis
![]()
Triglicéridos


![]()
Glucagón Proteínas Ácido láctico Glicerol
AC
Grasos Libres
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Glucosa Glucosa Cetogenésis
ENERGÍA
Al existir un déficit entre necesidades
e ingesta, el organismo busca equilibrar el mismo a expensas de los tejidos
corporales, pues el objetivo esencial es aportar sustratos nutritivos al
cerebro. Algo similar ocurre en el shock, donde se deriva sangre a órganos
vitales (cerebro, corazón) con la posibilidad
de sacrificar otros tejidos (circulación esplácnica). 2,3
Por tal motivo se confeccionó un esquema de
nutrición práctico, asequible al lector, debido a lo engorroso que resulta su
revisión en cualquier texto. Con frecuencia, cuando se aplican éstos y en modalidades
terapéuticas de última hora, no se le presta la debida atención de apoyarlo con
un adecuado esquema de nutrición, se olvidan de hacer por su paciente lo que
nunca harían por ellos, “dormir sin comer”.
DESARROLLO
Al nutrir a un paciente, lo primero que
se debe realizar es una evaluación de su
estado nutricional y clasificarlo en eutrófico o desnutrido. Para ello
existen varios elementos afines en cualquier paciente.2, 4,5
La evaluación nutricional consta de:
1.
Anamnesis
y examen físico (en busca de síntomas y signos carenciales de calorías,
proteínas, vitaminas y oligoelementos).
2.
Antropometría:
Peso, talla, pliegues cutáneos, circunferencia muscular, etc.
3.
Parámetros
bioquímicos: Proteínas viscerales, balance nitrogenado, creatinina, antígenos
cutáneos, recuento total de linfocitos.
Con
posterioridad se decide la vía de alimentación a emplear, que puede ser: enteral,
parenteral o mixta (enteral y parenteral simultáneamente).
Alimentación enteral
Es el método más idóneo y
fisiológico, además ayuda a prevenir un
conjunto de complicaciones. Para realizarla se cuenta con nutrientes naturales o
sintéticos Los alimentos en estado natural son más eficaces y sólo se deben consumir
los sintéticos en los cuales la dieta
convencional no sea suficiente para aportar nutrientes necesarios, o
exista intolerancia a determinados compuestos, como disacáridos (dieta exenta
de disacáridos, alteración en la absorción de grasas: dietas con triglicéridos
de cadena media), o alteración en la absorción de proteínas (dieta con
proteínas hidrolizadas o aminoácidos). Por tanto, se deben seguir algunos principios si se desea emplear
dicho régimen:5-7
1.
Siempre
que se pueda emplear alimentos naturales.4
2.
Utilizar
sondas cuando el paciente no sea capaz
de ingerir las 2/3 partes del cálculo
nutricional.
3.
Iniciar
la nutrición con 1/3 del volumen total y la mitad de la concentración en caso
de emplear alimentos sintéticos (aportan 1 ó 2 Kcal/ml).
4.
Incrementar
el volumen en forma gradual hasta conseguir el total previsto, y si es bien
tolerado aumentar posteriormente la concentración hasta alcanzarlo.
5.
Cuando
se emplee sonda (Ej.: sonda nasogástrica), comprobar su correcta ubicación por
medio de una radiografía de tórax, auscultación del estómago al administrar
aire o medición de pH gástrico, que debe ser menor de 3.8
6.
Comprobar
que no exista retención gástrica: Se utiliza una prueba de agua o solución
salina, por ejemplo, se administran 200 ml, durante 30 min. y posteriormente se
aspira el volumen residual, si se aspira menos del 50 % del volumen
administrado se puede iniciar la alimentación.
7.
La
administración del alimento debe ser por gravedad, nunca por instilación con
presión, pues la carga osmótica elevada es causa de intolerancia alimentaria.
8.
Cuando
el sujeto no tolera las grasas o los carbohidratos, las calorías no proteicas
son aportadas por el compuesto mejor tolerado. Algunos autores recomiendan
administrar lípidos y carbohidratos en forma separada (lípidos durante el día:
de 6 am a 6 pm, y carbohidratos durante la noche: de 6 pm a 6 am).8,9
9.
En
pacientes con niveles de albúmina sérica menor de 2.5 g/dl, puede aparecer
alteración del vaciamiento gástrico y trastornos de la motilidad intestinal,
que obliga a reponer albúmina, y aumentarla hasta nivel de 4 g/d/ y
posteriormente, el empleo de la vía enteral.
10. La velocidad de infusión, cuando se
emplean bombas de alimentación enteral, debe ser a razón de 60 ml/h, no se deben
administrar volúmenes mayores de 200
ml.
11. Recordar el Síndrome de realimentación,
que consiste en diarreas como consecuencia de alimentar a un paciente con vía
oral suspendida durante varios días, lo cual
se produce por la atrofia de las
vellosidades intestinales, no es una condición para suspender la vía oral.
12. Emplear el esquema práctico (Esquema 2).
Esquema 2. Algoritmo de alimentación enteral
NUTRICIÓN
ENTERAL
![]()
¿El
intestino puede usarse sin riesgo?
![]()
Si No
![]()
¿Permite la ingestión 2/3 de lo
necesario Nutrición
parenteral
Continuar Debe ser alimentado por sonda
![]()
¿Qué
tiempo puede permanecer la sonda?
![]()
Menos de 4 semanas Más de 4
semanas

Sonda nasoéntrica Sonda
de enterostomía
![]()
![]()
Nasogástrica
(Sin riesgo de aspiración)
Nasoduodenal Gastronomía Yeyunostomía
(con
riesgo de aspiración) (sin
riesgo de (con riesgo de
aspiración) aspiración)
13. Conocer las complicaciones que
pueden surgir.
Complicaciones de la nutrición enteral
5,7,10
Alimentación parenteral
Cuando el paciente no tolera la vía
enteral, tiene alguna contraindicación para la misma (obstrucción mecánica,
íleo, pancreatitis, sangramiento digestivo, víscera perforada, etc.), o la
ingestión total de nutrientes por vía enteral es insuficiente, se requiere
emplear esquemas de alimentación parenteral, que puede ser total o combinada
(enteral más parenteral), por vía endovenosa: periférica o central. De forma
práctica se puede confeccionar según el
esquema siguiente: 9,11-13
1.
Calcular
el peso del paciente (en kg).
a) Pacientes obesos:
Peso intermedio entre el peso ideal y habitual.
b) Pacientes
desnutridos: Peso ideal.
c) Pacientes ligeramente
desnutridos o eutróficos: Peso habitual.
2.
Calcular
las kilocalorías, según grado de stress.
a). Stress ligero: 25 Kcal/kg de peso
b). Stress moderado: 35
Kcal/kg de peso
c). Stress severo: 45
Kcal/kg de peso
3.
Tener
en cuenta el estado de volumen del paciente: En ocasiones los pacientes
críticos no toleran grandes volúmenes de líquido, que ya de
por sí hay que administrarles, por la necesidad de las aminas, simpaticomiméticos,
Aminofilina, antibióticos, inmunomodulares, electrolitos, anticoagulantes, etc.,
y que sumado a esto, si se le incorporan soluciones de alimentación parenteral
puede producirse expansión de volumen. Es la razón por la cual la nutrición parenteral debe ser
gradual.8,13
4.
Corregir
alteraciones hidroelectrolíticas y hemodinámicas (en 24–48 h), antes de iniciar
esquema de la alimentación parenteral.
5.
Antes
de efectuar los cálculos de las soluciones
para la alimentación parenteral, se deben tener en cuenta las afecciones
que modifican el esquema convencional:10,13,14
a). Afecciones hepáticas: Debe restringirse volumen, sodio y proteínas.
En la actualidad se dispone de
aminoácidos de cadena ramificada (AACR) por vía enteral y parenteral (su
eficacia es aún discutida), se plantea que tienen utilización a nivel muscular
y no hepático, y por tanto, es menor la
carga nitrogenada.13
b). Afecciones renales: Restringir volumen, proteínas, magnesio,
fosfato y potasio, sobre todo en pacientes anúricos administrar calcio. También
la AACR tiene utilización más eficiente.
c). Afecciones cardíacas: Restringir volumen y sodio.
d). Afecciones respiratorias: El exceso de calorías en forma de
carbohidratos da lugar a un aumento en la producción de CO2, que
sólo es eliminado con el aumento de la frecuencia respiratoria; en un paciente
con fatiga muscular, obligado a aumentar su frecuencia respiratoria, lo agotaría
aún más si es portador de un SDRA; se debe disminuir el aporte de lípidos, al
igual que el de albúmina.15
e). Obesidad:
Restringir lípidos y carbohidratos.
f). Diabetes
mellitus: Restringir carbohidratos.
g). Lesión
del sistema nervioso central: La nutrición parenteral se debe iniciar después de 24–48 h de
ocurrida ésta, pues un empleo precoz empeoraría la presión intracraneal. Se
debe infundir menos hidratos de carbono y más lípidos y proteínas.
h). Pancreatitis
aguda: Se plantea que la nutrición parenteral disminuye más la secreción
pancreática que el ayuno, incluso aún con lípidos. No esperar más de 48 h para
su uso, con precaución en relación a las grasas, si la causa de la pancreatitis
es la hiperlipemia.15
6.
Realizar
cálculos numéricos de las distintas soluciones nutritivas a emplear.12,
16, 17
a) Carbohidratos
Después del cálculo del
primer día, se aumenta a razón de 50 g/d,
si existe normoglicemia y así sucesivamente, hasta alcanzar la dosis máxima, si necesario, de 4 g/kg/d, se
debe comenzar con 2 g/kg/d en el paciente
no diabético y en el diabético, con 1 g/kg/d.
Se debe añadir insulina simple, a
razón de una unidad por cada 10 g de
glucosa y realizar exámenes de glicemia cada 6 h.
Soluciones glucosadas:
Dextrosas al 5, 10, 20, 30, 50, 70 %.
b) Proteínas
La dosis a administrar es de 2 g/kg/d, donde 1 g aporta alrededor de 4
Kcal.
Hay que tener en cuenta si el paciente es portador de una afección hepática o renal, debido a que la administración exagerada de compuestas nitrogenados puede empeorar al paciente; por lo tanto, en uremias extremas o encefalopatías hepáticas se debe administrar una dosis mínima de 1 g/kg/d.
Para ello se cuenta con soluciones de Aminoplasmal al 3, 5, 10, 15 %, que
se debe administrar a una velocidad de 1 ml/kg de peso /d.
c) Lípidos
La dosis a administrar
es de
La mayoría de los
autores, recomiendan no pasar de 1gr/kg/día, siempre se debe comenzar con una dosis de prueba, a razón de 1ml/min., durante 15 min.de la
solución Lipofundín S-10 % y si no se
produce reacción alérgica continuar con una dosis de 5 ml/kg de igual concentración.
Al día siguiente se administra la dosis plena.
Los ácidos grasos
esenciales, ácido linolcico y linolénico, no son sintetizados de forma endógena, por lo tanto,
requieren de su administración en las
soluciones lipídicas. Un déficit de los mismos, que ocurre a los 10 d
produciría alopecias, erupción cutánea, neutropenia, trombopenia, alteración de
la cicatrización de las heridas e infecciones. Es ésta la razón de que se
administraran grasas 2 ó 3 veces por semana (con el objetivo de evitar deficiencia
de acidos grasos esenciales). Pero por la gran cantidad de Kcal/g que aportan
estas soluciones, hoy se recomiendan incluso diariamente como aporte energético.18,19
Soluciones: Lipofundín al 10, 20 %.
d) Agregar todos los días un
multivitamínico que contenga las 12 vitaminas esenciales para el organismo. Sólo
la vitamina K es administrada por separado una vez por semana por vía
intramuscular o subcutánea.
e) Añadir oligoelementos:
Calcio: 0.2–0.3 mcg/kg/d; Magnesio:
0.35–0.45 mcg/kg/d; Fosfato: 30–40 mmol/d; Zinc: 3–10 mg/d; Sodio-Cloro: 60–120
mcg/d; Molibdeno: 20 mcg.
Cromo: 10-15 mg; Yodo: 1–2
meq/kg y Selenio: 30-200 meq.
En nuestro contexto, por carecer de
muchos de estos elementos por separado, se recurre a la administración de
plasma fresco.
Otros elementos a tener en cuenta en la
nutrición parenteral:20, 21
Complicaciones de la nutrición parenteral 10,
22, 23
1.
Por
colocación del catéter: Sepsis, sangramiento, trombosis, neumotórax, flebitis,
embolismo aéreo, etc.
2.
Por
el tipo de solución:
-
Carbohidratos: Esteatosis hepática, aumento de producción de dióxido de carbono, hiperglicemia, hiperosmolaridad,
disminución de fosfato y potasio
- Grasas: Hiperglicemia,
disfunción del SER, reacciones alérgicas, embolismo graso.
-
Proteínas:
Azoemia, empeoramiento de la encefalopatía hepática.
3. Otras: Sobrecarga de
volumen, hipoglicemia por insulina, alteraciones como consecuencia del abandono de la vía
enteral (sangramiento digestivo, colecistitis alitiásica, translocación
bacteriana, atrofia intestinal).
Para confeccionar una guía práctica,
se presentó un caso hipotético como ejemplo:
Paciente de
Para la administración de carbohidratos:
Dosis: 2 g/kg/d
Peso:
Total a administrar al
día: 2 X 70 = 140 g/d
Como 1 g aporta alrededor
de 3.4 Kcal., entonces: (140 g x 3.4 Kcal.) = 476 Kcal. Dextrosa al 30 %,
significa que cada 100 ml contiene 30 g de Dextrosa, por ende 1
l resulta tener una cantidad
de 300 g. Entonces 140 g (que es el
total a administrar en el día) / 300 g (que son los gramos de glucosa en 1 l de
Dextrosa al 30 %) = 0.466 l, de donde se deben administrar 466 ml de Dextrosa
al 30 % en 24 h, realizando glicemia
cada 6 h. Si presenta normoglucemia, se
debe aumentar en los días sucesivos 50 g (140 +50 = 190 g el segundo día), así
hasta llegar a la dosis total de: 4 g/kg/d. En este paciente, 280 g añadiendo insulina simple a los 466 ml (1 ud/10 g) 140 / 10= 14
unidades.
Para la administración de proteínas:
Dosis: 2 g/kg/d
Peso:
Total a administrar al
día: 2 X 70 = 140 g/d
Como 1 g aporta 4 Kcal., entonces, (140 g x 4
Kcal.)= 560 Kcal.
Aminoplasmal L-10%, significan que cada 100
ml contienen 10 g, por ende 1 l
resulta contener 100 g. Entonces 140 g (que es el total
a administrar en el día) / 100
g (que son los gramos de
proteicas en un litro de Aminoplasmal L-10) = 1.4 l ó
1400 ml/d. Administrar
1400 ml/d de Aminoplasmal L-10 %, a una velocidad de
infusión de (1 ml/kg/h),
esto es: 70 ml/h, 1400 / 70 ml = 20 h.
Para la administración de grasas:
Dosis: 1 g/kg/d
Peso:
Total a administrar al
día: 1 X 70= 70 gr/d
Como 1g aporta aproximadamente 9 Kcal., entonces, (70 g/d X 9 Kcal.) = 630
Kcal. Lipofundín S-10 %, significan que
cada 100 ml contienen 10 gr, por ende 1 l resulta contener 100 g. Entonces 70 / 100 =
0.7 l = 700 ml. Administrar 700
ml/d de Lipofundín S-10 %, en 24 h.
Este paciente del ejemplo presenta un estrés moderado, se conoce que la demanda calórica está sujeta a 35
Kcal/kg de peso, entonces resulta: 35 X 70 = 2450 Kcal/d. Se deben aumentar
progresivamente las calorías (carbohidratos-grasas) hasta alcanzar las
kilocalorías calculadas, que en éste serían 2450 al día.
Es mejor
una nutrición parcial que sobrecargar al
paciente. Necesariamente no se tiene que llegar a 2450 calorías, pues esquemas
entusiastas sólo pueden agravar su estado.
La alimentación en nuestros
pacientes es importante, brinda sostén nutricional y metabólico en el enfermo
crítico. El aporte de calorías y proteínas permite reducir el catabolismo neto
que acompaña a la respuesta metabólica al estrés, así como ayuda a mantener la
inmunocompetencia, la masa corporal magra y la función de los órganos
viscerales.23,24
El sostén nutricional, como parte de
la estrategia de cuidados intensivos, puede determinar un menor período de
internación en UCI y reducir la morbimortalidad, con el objetivo supremo de una
mejor supervivencia del paciente.13, 22, 25, 26
CONCLUSIONES
- A través de una guía práctica confeccionar
un esquema de alimentación que garantice algo que para muchos es importante “dormir
con el estómago lleno”.
ABSTRACT
Nutricional insufficiency that follows
hypercatabolism, inanition, severe infections and chronic consumptive diseases,
among others may affect the critically ill with insufficient ingestion of
nutrients and inadequate nutritional reserves. Generally, the patient
debilitated from the nutritional point of view, die for sepsis and multiorganic
failure associated with aminoacid and nitrogen deficiencies, inadequate
synthesis of protein and downfall of immunologic mechanisms. A review of
nutrition of the critically ill was carried out elaborating a practical guide
of nutrition in which all elements to taken into account were exposed.
DeCS: HEEL; INTENSIVE CARE; PARENTERAL NUTRITION;
ENTERAL NUTRITION CRITICAL ILLNESS
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Recibido: 9 de agosto de 2004.
Aceptado: 14 de octubre de 2004.