Archivo Médico de Camagüey 2004;8(5) ISSN 1025-0255

 

 

Hospital  Provincial  Ginecobstétrico  “Ana  Betancourt  de Mora”. Camagüey. Cuba.

 

 

CARCINOMA DE LA VULVA. INFORME DE UN CASO

 

 

Dra. Walkiria Bermejo Bencomo*; Dra. Roisy Valladares Lorenzo**

 

 

*                                  Especialista I Grado en  Ginecología y Obstetricia. Profesora Instructora.

*                      Especialista I Grado en  Anatomía Patológica.

 

 

RESUMEN

 

Se presenta un caso de una paciente de 31 años que acudió al Servicio de Patología de Cuello de nuestro hospital, remitida desde el servicio de Nefrología del Hospital Provincial Clínico-Quirúrgico “Manuel  Ascunce Domenech”, por condilomatosis múltiples perianal y vulvar que le impedían ocasionalmente sus funciones vitales. Fue evaluada en la consulta donde se corroboró el diagnóstico de condiloma acuminado (infección por papiloma virus humano (PVH). En adición, llamó la atención durante el examen físico el  hallazgo de una zona despigmentada y pruriginosa en el tercio medio del labio menor izquierdo cuyas imágenes colposcópicas impresionaban lesión por carcinoma. Se le realizó resección parcial de dicha zona para estudio histológico y se confirmó la sospecha de la existencia de carcinoma  in situ en labio menor. Convencidos de que no había infiltración se realizó la resección completa de la zona por fuera de los bordes de la lesión.

DeCS: NEOPLASMAS DE LA VULVA/diagnóstico/cirugía; INFORME DE CASO

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El carcinoma de la vulva tiene una incidencia de aproximadamente un 3-5 % dentro de todas las enfermedades ginecológicas malignas.1-4  El 90 % de los tumores malignos de la vulva está constituido por carcinomas epidermoides, el resto  son adenocarcinomas, carcinomas de células basales y melanomas. l,4

Estudios anteriores plantean que esta enfermedad aparece ante de los 40 años,5 en la actualidad se diagnostica con cierta frecuencia en mujeres más jóvenes. Al John Hopkins fue uno de los primeros en plantear que en los últimos 100 años por cada década se diagnosticaban cuatro pacientes con carcinoma in situ vulvar. En 1980 ya eran cinco pacientes por cada mes, incrementándose la prevalencia probablemente debido al aumento de la incidencia  a la exposición al Papiloma Virus Humano (PVH) durante y después de la revolución sexual y a la mayor atención  pública y profesional a los signos y síntomas preinvasivos, así como al empleo de la vulvoscopía y biopsia.3,6,7,8

La historia natural de la neoplasia vulvar no es tan conocida como la del cérvix uterino,9 se conoce que en gran número de pacientes va precedida de hiperplasia o displasia atípica y es reconocido el PVH como un factor etiológico de las neoplasias intraepiteliales vulvares (VIN) y del carcinoma epidermoide; el tipo 16 del virus es considerado el más agresivo.1,3,6 Otros factores que intervienen en la aparición de esta entidad lo constituyen otras enfermedades de transmisión sexual, el hábito de fumar, las neoplasias anogenitales y la inmunosupresión por diferentes causas.10,11

 

 

REPORTE DEL CASO

 

Se presenta el caso de una mujer de 31 años, raza blanca, casada y sin hijos, con antecedentes de dos abortos provocados y de insuficiencia renal  crónica desde los 16 años de edad, que recibió transplante renal de donante vivo (su padre) hace 10 años, con evolución satisfactoria y seguimiento en el servicio de Nefrología del Hospital Docente Provincial Clínico-Quirúrgico “Manuel Ascunce Domenech” que fue remitida para su valoración al servicio provincial de Patología de Cuello por la presencia de múltiples verrugas anogenitales.

Al interrogatorio la paciente refirió molestias al defecar, escozor y malestar en sus genitales, así como que hace aproximadamente dos años presentó un área despigmentada y muy pruriginosa en el labio menor izquierdo que ha ido aumentando su diámetro.

En el examen físico general encontramos múltiples verrugas vulgares pequeñas diseminadas por el tórax, muslos y cara interna de ambos brazos.

Al colocarla en posición ginecológica se observaron múltiples verrugas irregulares de gran y mediano tamaño con aspecto clásico de coliflor o cresta de gallo en región perianal y vulvar, que al ponerse en contacto con el ácido acético al 5 %, se tornaban blanquecinas, éstos son detalles típicos de la infección por el PVH y confirmados posteriormente en estudios anatomopatológicos realizados.

En el tercio medio del labio menor izquierdo se observó también zona de aproximadamente 2 cm de diámetro, blanquecina que al identificarla con el colposcopio y previa preparación se constataron imágenes epiteliales acetoblancas con mosaico grueso umbilicado y vascularización atípica, lo que motivó a realizarle también estudio histológico para confirmación diagnóstica, el resultado  fue carcinoma in situ de la vulva; convencidos ya de no  infiltración, se procedió a realizar resección completa de dicha zona por fuera de los bordes de lesión y tratamiento local destructivo de los condilomas acuminados antes descritos.

 

 

DISCUSIÓN

 

Cualquier punto de la vulva puede estar afectado y de hecho, un pequeño porcentaje también se desarrolla a partir de la piel perineal que rodea al recto. El 13 % de las pacientes está asociado a neoplasia intraepitelial cervical, el 4 % a neoplasia vaginal, el 3 % a ambas y el 15 % a neoplasia anal.11

Estos tumores comienzan como pequeños focos de engrosamiento epitelial semejantes a leucoplasias que con el tiempo evolucionan para crear zonas firmes, duras, elevadas, de bordes geográficos que presentan grietas y con frecuencia infección secundaria.

Histológicamente son casi invariablemente carcinomas epidermoides, y aparecen cambios celulares característicos de displasia y anaplasia dentro de la mucosa, sin invasión del estroma así como imágenes mitóticas en todo el espesor del epitelio.

Aunque estas lesiones son tumores superficiales accesibles al paciente  y al médico, pueden interpretarse equivocadamente como dermatitis, eczema o leucoplasias durante mucho tiempo.6,12

El carcinoma in situ de la vulva es un carcinoma intraepitelial epidermoide que se manifiesta clínicamente como una leucoplasia, las pacientes con cierta educación y conocimiento acerca del significado de los síntomas (molestias locales, escozor, exudación, cambios de coloración  y especialmente prurito)  pueden ayudar al diagnóstico de esta entidad.3.6.7.8

Décadas atrás Berstein reportaba que sólo alrededor  del 18 % de las pacientes con carcinoma in situ de la vulva reflejaban síntomas anormales de las lesiones.

En la actualmente, con más educación y conocimiento acerca del desarrollo de esta enfermedad, acuden a consulta precozmente. Los ginecólogos y médicos de la atención primaria necesitan realizar las coordinaciones para el examen físico de todas las pacientes, que incluye citología cervical, posible anal y colposcopía del tracto anogenital. La displasia vulvar puede ser el signo precoz para el diagnóstico.13.14

Después de contactar la zona a explorar con ácido acético al 5 %, se pueden precisar en detalle características de la lesión (punteado, mosaico, vasos atípicos), muy similares a las imágenes visibles por colposcopía, aunque en ocasiones no son fácilmente detectados por este proceder; sin embargo, Iverson establece que hay vasos anormales en un 58 % de las pacientes con esta enfermedad.15

En sus inicios el tratamiento para la neoplasia vulvar in situ era medicamentoso y hace veinticinco años atrás consistía en la vulvectomía, esto incluía la eliminación de la dermis, epidermis y tejido celular subcutáneo, así como la fascia profunda y se empleaba en las “leucoplasias” que eran consideradas en un 20 % como lesiones que progresaban al cáncer.16.17 En la actualidad los métodos más usados son la excisión de la piel que incluye la dermis y epidermis  a una profundidad de 5 mm y el láser.18

 

 

ABSTRACT

 

A 31 years old patient who atended to cervix pathology service of our hospital, was remitted from nephrology service of “Manuel Ascunce DoménechProvincial Hospital; for perianal and vulvar multiple condylomatosis that hindered occasionally her vital functions. The patient was evaluated in the consultation where corroborated the diagnosis of acuminated condyloma (infection for human papilloma virus). Also, during physical examination, it was significant to us the finding of an unpigmented and pruriginous zone in the third half of the left lower labium whose colposcopic images showed lesion for neoplasm. Partial resection of this zone was performed for histologic study and it was confirmed the suspect of a neoplasm in situ in the lower labium. After proving that there was not infiltration, the complete resection of the zone, out of the lesion borders, was carried out.

DeCS: VULVAR NEOPLASMS/diagnosis/surgery; CASE REPORT

 

 

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Recibido: 26 de abril de 2002.

Aceptado: 17 de octubre de 2003.

 

Dra. Walkiria Bermejo Bencomo. Calle General Gómez # 590 e/ Avenida Amalia Simoni y Damas. Camagüey, Cuba.