Revista “Archivo Médico de Camagüey” 2006; 10(3) ISSN 1025-0255

 

LA CIRUGÍA MICROGRÁFICA DE MOHS: UN ARMA ÚTIL EN EL TRATAMIENTO DEL CÁNCER DE PIEL

 

CARTA AL DIRECTOR

 

El cáncer de piel es el tumor más frecuente en todo el mundo y se encuentra en constante aumento, los dermatólogos están capacitados para su diagnóstico y conocen las distintas terapéuticas para obtener su curación. En Cuba, según estudios realizados en La Habana, Las Tunas y Camagüey, las lesiones tumorales cutáneas poseen una alta incidencia.1,2

De todos los tratamientos posibles para el cáncer de piel, la cirugía micrográfica de Mohs se caracteriza por ofrecer mayor índice de curación (más del 99 %), al reducir las probabilidades de regeneración del cáncer, minimizar las posibilidades de cicatrices y por ser el método más exacto y preciso de remover el cáncer.3

La técnica fue ideada por Frederic E. Mohs, es por ello que el procedimiento lleva su apellido y, por coincidencia, las siglas significan Microscopically Oriented Histologic Surgery.4

En la actualidad, este proceder permite extirpar el tumor y procesar la piel como una biopsia intraoperatoria; es decir, valora los bordes automáticamente. El patólogo, gracias a este procedimiento quirúrgico analiza al microscopio todos los bordes del tumor, haciendo inclusiones muy rápidas en congelación y estudiando los bordes laterales e interiores informa del estado de la muestra y, si es preciso, se procede a ampliar la zona. Se trata de no cerrar el defecto hasta no tener la seguridad de que se haya extirpado todo el tumor, esta técnica permite al dermatólogo entrenado remover mas allá del tumor visible, todo el tumor y nada más que el tumor, pues una vez eliminado éste, el proceso de eliminación se detiene, preservando el tejido sano. Esta técnica asegura que el tejido afectado, y sólo el tejido afectado, sea eliminado minimizando impactos cosméticos. Por el contrario, con las técnicas de cirugía convencional se extirpa el tumor, e inmediatamente después se reconstruye la zona afectada. El estudio de la muestra se lleva a cabo haciendo un corte longitudinal y otro transversal, de forma que mide únicamente dos ejes. Este método tradicional deja varios bordes sin analizar, lo que influye notablemente en el aumento de las tasas de recurrencia de las lesiones tumorales de la piel.4, 5

La cirugía micrográfica de Mohs está indicada en los tumores localizados en sitios de fusión embrionaria y en áreas relacionadas con altas tasas de recurrencia, en los tumores recurrentes y mal definidos, en carcinomas basocelulares con patrón histológico agresivo,  morfeiformes o metatípicos, en  tumores grandes y profundos, en los resecados en forma incompleta y en los localizados en áreas anatómicas donde la máxima preservación de tejido y la oportunidad más alta de curación es necesaria. Asimismo, otros tumores cutáneos, como el dermatofibrosarcoma protuberans y algunas formas de melanoma, son subsidiarios de este tipo de cirugía como primera elección.6

Las tasas de recurrencia con la cirugía de Mohs son en el carcinoma basocelular primario del 1 al 2 % y del 5 al 6 % en el carcinoma basocelular recurrente, comparado con 5.3 a 10.1% y 17.4 %, respectivamente, después de una extirpación común. Ofrece altas tasas de curación en el carcinoma basocelular primario. El rango a cinco años es del 99.9 %. Con otras modalidades, como la escisión quirúrgica es del 89.9 %, del 92.3 % en el curetaje y la electrodesecación y del 91.3 % con radioterapia; en el carcinoma basocelular recurrente es del 96 al 96.8 % y en el carcinoma epidermoide del 94 %, con máxima preservación de tejido.7

Lo anterior expuesto ratifica que la cirugía micrográfica de Mohs ofrece ventajas: alta tasa de curación, mínimo sacrificio del tejido sano, histología inmediata, disminución de las recidivas, y tranquilidad y seguridad para el médico y el paciente, por lo que actualmente resulta un arma sumamente útil en el tratamiento rápido y oportuno del cáncer de piel.8

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

    1-Carbajosa IJ, Arenas RF. Tumores de la piel, consideraciones clínicas. Dermatol Rev Mex 2002; 37(3):177-80.

2- Menéndez GD. Análisis de la incidencia de tumores de la piel. Rev Cub Med 2000; 67:143-52.

3- Shinner D, McCoy D, Goldberg D. Mohs micrographic surgery. J Am Acad Dermatol 1998;39:79-97.

4- Brown T. The case for Mohs surgery by the fixed tissue technique. J Dermatol Surg Oncol 2005; 4:271.

5- Silanput S, Peterson R, Alcalay J. Mohs tissue mapping and processing: a survey study. Dermatol Surg 2003;   29:1109-12.

6- Huang C, Boyce S, Northington M. Randomized, controlled surgical trial of preoperative tumor curettage of basal cell carcinoma in Mohs micrographic surgery. Dermatol Surg 2004; 51:585-91.

7- Smeets NW, Stavast-Kooy AJ. Adjuvant cytokeratin staining in Mohs micrographic surgery for basal cell carcinoma. Dermatol Surg 2003; 29:375-7.

8- Shelton R, Chaglassian T. Repair of a large wound of the back, post-Mohs micrographic excision, using chronic skin expansion. Dermatol Surg 2003; 29:658-61.

 

Recibido: 12 de Julio de 2006.

Aceptado: 13 de julio de 2006.