Archivo Médico de Camagüey 2007; 11 (3) ISSN 1025-0255

 

 

Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.

 

 

QUIMIORADIOTERAPIA EN EL CÁNCER DE LARINGE

 

 

Dr. Lisandro Vilas  Martínez*; Dr. CM. Jorge Santana Álvarez** ; Dra.  Alicia Alonso García***; Dr. Esteban Álvarez Serrano****

 

 

*                       Especialista de 1 Grado  en Otorrinolaringología.

**              Doctor en Ciencias Médicas. Investigador Agregado. Especialista de II Grado en Otorrinolaringología. Profesor Titular.

***                Especialista de 1 Grado en Oftalmología.

****             Especialista de I Grado en Medicina Interna.

 

 

RESUMEN

 

Se realizó un estudio explicativo para conocer las principales características clínicas y anatomopatológicas de las lesiones de pacientes tratados con quimioterapia y radioterapia con diagnóstico inicial de cáncer de laringe, clasificados según TNM y se evaluó la respuesta al tratamiento. Se revisaron los expedientes clínicos de 55 pacientes tratados en el Instituto Nacional de Oncología de La Habana desde el año 1996 hasta el 2005. Predominaron los de 61 y 70 años, 25 (45.45 %) y los de 51 y 60 años, 15 (27.27 %). La laringe glótica fue la ubicación topográfica más frecuente con 28 pacientes (50.9 %). Se obtuvieron respuestas objetivas en el 94.54 % de los mismos, el 4.5 % conservaron su laringe, en la mayor parte de éstos se obtuvieron respuestas, la respuesta completa fue evidente en 36 (65.45 %) y la parcial en 16 (29.09 %).

DeCS: NEOPLASIAS LARÍNGEAS/ radioterapia; NEOPLASIAS LARÍNGEAS/ quimioterapia

 

 

INTRODUCCIÓN

 

La quimioterapia se emplea como tratamiento adyuvante, neoadyuvante y concomitante a la radioterapia para mejorar la sobrevida, aumenta el control loco regional y sistémico y preserva la función normal del órgano en los estadios avanzados.1

Merlano2 utiliza en 157 pacientes con tumores irresecables dos esquemas terapéuticos, 80 recibieron cuatro cursos de cisplatino y cinco fluoracilo diariamente por cinco días consecutivos. La quimioterapia concurrente a la radioterapia se señala como más efectiva que las otras dos modalidades, en las diez primeras semanas y en 77 pacientes radioterapia sola, se obtuvo un intervalo libre de enfermedad loco regional de un 64 % y en el primer grupo contra un 32 % en el grupo control.3,4

Gasparini5 reporta el 63 % de repuestas completas al utilizar 80 mg de cisplatino por metro cuadrado cada 21 días y radioterapia. Slotman 6 obtiene un 65 % de respuestas completas en 53 pacientes en estadio III y IV cuando emplea cisplatino 20 mg por metro cuadrado cada cuatro días en la semana uno y cuatro de la radioterapia.

El uso de las radiaciones en el cáncer laringe desempeña un importante papel en el tratamiento del mismo. Sobre todo en estadios iniciales en el que logra resultados similares a la cirugía, preserva la anatomía y las funciones del órgano. El tratamiento con radiaciones del cáncer laríngeo puede emplearse en todos los estadios de la enfermedad, fundamentalmente en I y II con intención curativa, en el III asociado a la quimioterapia preoperatorio o en aquellos pacientes en los que la cirugía esté contraindicada o la rechacen y en el IV con intención paliativa.7-10

En 1985 Pierre y Marie Curie descubren la radioactividad y se inician poco después los primeros ensayos en el tratamiento con radiaciones, sobre la base de que las células cancerosas eran más sensibles a las radiaciones que las epiteliales u otras de los tejidos normales que las rodean. Así comenzaron a utilizarse dosis masivas, únicas o pocas dosis repetidas a intervalos cortos utilizando Rx y posteriormente radium; el resultado fue desastroso pues producían un pequeño número de curaciones y un elevado número de necrosis de tejidos sanos. A partir de estos incipientes ensayos en 1902 se publica la curación de un paciente tratado con radiaciones, se enfatiza el uso del radium en el cáncer laringeo; y se publican los resultados según el uso del radium para la enfermedad maligna de la laringe. En 1915 se recomienda para los casos paliativos el tratamiento con radiaciones.8-10

La revolución que se llevó a cabo en la aplicación de la Roentgen terapia profunda se debe principalmente a la fundación de Paris, plantea que: "dosis relativamente débiles y repetidas sobre un espacio muy largo de tiempo, dan mejores resultados terapéuticos que dosis fuertes aplicadas durante un corto período". El alargamiento de la dosis tenía una limitación, pues pasado un determinado período de tiempo de recibidas las radiaciones, las células normales se hacen cada vez más sensibles a ellas; mientras que las células enfermas más radio resistentes. Sobre estas bases comienza el desarrollo de la radioterapia en el cáncer laríngeo, se fija un tiempo de irradiación útil que varía entre cuatro, cuarenta, cincuenta y sesenta días. Se estableció también que en el primer tratamiento se encuentra a menudo que la sensibilidad de las células estará igualada o invertida; la células cancerosas serán más resistentes que las normales.11-13

El mérito fue establecer el sistema de aplicación de los rayos Roentgen mediante dosis no muy grandes y repetidas durante un lapso de tiempo entre uno y dos meses. Sostuvo que no pueden aplicarse cantidades fijas y estándar, sino observar frecuentemente al enfermo para ver cómo evoluciona el tumor, cómo reaccionan los tejidos vecinos y el estado general.

Se produjeron diversas modificaciones en la técnica por ejemplo la técnica en escalera descendente, al principio se dieron dosis relativamente grandes de ataque al tumor lo que las redujo gradualmente y la técnica en escalera ascendente empezando por dosis pequeñas. Así fue creciendo el conocimiento de radio física, radio biología y planeación clínica, se desarrollaron equipos de irradiación tanto de partículas como de ondas electromagnéticas; en tanto se estableció el fraccionamiento estándar como opción de tratamiento.

La laringe ocupa la parte anterior y media del cuello, se divide en tres regiones; supraglotis, glotis y subglotis. El carcinoma epidermoide bien o moderadamente diferenciado, constituye la absoluta mayoría de los casos. Debido a la localización periférica de los tumores de la laringe, la escasa presencia de linfáticos en la región glótica y la accesibilidad al órgano por los medios diagnósticos, permite que el tratamiento con radiaciones sea efectivo en etapas iniciales de la enfermedad.1, 14, 15

Los resultados de la radioterapia revelan una sobrevida de un 88 % en grandes series de lesiones T1 y de un 52 - 80 % en T2. Otros autores obtienen un 90 % en estadio I y II y un 63 % en estadio III y IV, por lo que se logra la preservación de órganos en 106 pacientes.1,16

Lusinchi17 reporta una sobrevida de un 79 % en T1a y un 73 % en T1b, así como un 67 % en lesiones T2. Hendrickson9 analiza la correlación de la localización del tumor a lo largo de las cuerdas vocales y el control local en estadios I y II, obtiene una probabilidad de control de un 96 % en el estadio I y de un 67 % en el II que reporta una mayor recurrencia en los tumores extendidos a toda la cuerda vocal.

Laccourrere et al 16en 145 pacientes en estadio I y II, obtiene una sobrevida global de un 75 % y 68 % a cinco y diez años respectivamente, con 18 fracasos. Morris et al10 reporta 18 recidivas en 38 pacientes (92 %). Otros autores emplean dos esquemas de fraccionamiento de dosis en 120 pacientes: dosis de 1,2 Gy dos veces por día, separadas por 4 horas y 1,1 Gy dos veces por día separadas por 6 horas; este último esquema mostró menos reacciones adversas sin diferencias significativas en el control de la enfermedad.

Otros autores obtuvieron un 50 y 58 % de sobrevida en 27 pacientes con lesiones clasificadas en estadio III tratados con radioterapia - cirugía y cirugía – radioterapia. Merlano2 compara 80 pacientes que recibieron quimioterapia-radioterapia y 77 con  radioterapia sola en lesiones no resecables, obtiene un intervalo libre de enfermedad loco regional de un 64 % y un 32 % respectivamente.

Por las disímiles variantes terapéuticas y los resultados reportados a escala mundial, teniendo en cuenta la experiencia acumulada por el INOR en el tratamiento de estos pacientes, se presenta este trabajo donde se hace un análisis y se compara con otros resultados obtenidos por otros autores.

 

MÉTODO

 

Se realizó un estudio descriptivo sobre los resultados de la quimioradioterapia en  pacientes con cáncer laringeo en estadios III y IV. Se revisaron 80 historias clínicas de pacientes con diagnóstico de carcinoma laringeo del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología desde el año 1996 hasta el 2005. Se desecharon 25 historias clínicas  por no cumplir los parámetros establecidos y quedó conformada la muestra por un total de 55 pacientes que reunían los criterios de inclusión establecidos para integrar el estudio. Para la recolección de los datos de las historias clínicas se confeccionó un formulario que contenía todas las variables objeto de estudio y para evitar errores de sesgo todos los datos fueron recogidos por los autores. Las variables utilizadas fueron de caracterización biológica y clínica. El diagnóstico de la recaída se realizó mediante laringoscopia indirecta, directa y toma de biopsias. El intervalo libre de enfermedad se tuvo en cuenta a partir de  la fecha de inscripción en la institución.

 

 

RESULTADOS

 

El mayor número de pacientes tratados tenían de 51 a 60 años de edad, 15 (27.27 %), seguidos en orden de frecuencia por los de 41 a 50 años, nueve(16.36 %). Solo se encontró un paciente enfermo en las edades comprendidas entre 0 y 30 años (1.8 %). Estos datos se corresponden con lo planteado por la mayoría de los autores a nivel  mundial quienes registran mayor frecuencia de cáncer laringeo entre 40 y 70 años de edad (Tabla1).

Tabla 1. Distribución de los pacientes según grupos de edades

Grupos de edades.

No.

%

0 a 30

1

1.8

31 a 40

2

3.63

41 a 50

9

16.36

51 a 60

15

27.27

61 a 70

25

45.45

71 a 80

3

5.45

Total

55

100

Fuente: Formulario

 

La relación  hombre- mujer en el cáncer laringeo fue de 2.66: 1 en la muestra, se observó una alta incidencia con  relación a otros trabajos descritos en la literatura.

La localización más frecuente según clasificación  topográfica fue la región glótica con el 50.9 % de los pacientes tal como describen la mayoría de los autores (Tabla 2).

 

Tabla 2.Distribución de los pacientes según ubicación topográfica

Topografía

No.

%

Glotis 

28

50.9

Supraglotis

12

21.08

Laringofaringeo

8

14.54

Indeterminado

7

12.72

Total

55

100

Fuente: Formulario

 

Desde el punto de vista anatomoclínico el 89.09 % de los pacientes se clasificaron como T3 y el 10.9 % como T4. En relación con las adenopatías se encontró libres de ellas el 72.72 %. Fueron N1 y N2a cinco pacientes, el 9.9 % en ambos grupos y finalmente correspondieron a los N2b siete pacientes para un 7.27 %(Tabla3).

 

Tabla3.Distribución de los pacientes según clasificación TNM

Clasificación T

No.

%

T3

49

89.09

T4

6

10.9

Total

55

100

Clasificación N

No.

%

N0

40

72.72

N1

5

9.09

N2a

5

9.09

N2b

4

7.27

N3

1

1.8

Total

55

100

Fuente: Formulario

 

 

Histológicamente y según clasificación de Broders, 32 pacientes mostraron carcinomas epidermoides moderadamente diferenciados, lo que constituyó el 58.18% seguidos en orden de frecuencia por los carcinomas epidermoides bien diferenciados con 16 pacientes para un 29.09%(Tabla 4).

 

Tabla 4.Distribución de los pacientes según clasificación histológica

Clasificación histológica

No.

%

 

Carcinoma epidermoide bien

diferenciado.

16

 

29.09

 

Carcinoma epidermoide

moderadamente

diferenciado.

32

 

 

58.18

 

 

Carcinoma epidermoide

poco diferenciado.

6

 

10.09

 

Carcinoma epidermoide

indiferenciado.

1

1.8

 

TOTAL

55

100

Fuente: Formulario

 

 

La respuesta terapéutica fue completa a la poliquimioradioterapia en 36 pacientes (65.45 %), parcial en 16 pacientes (29.09 %), sin embargo el tumor progresó y la respuesta fue inadecuada en el 5.45 % de los pacientes (Tabla 5).

 

Tabla5.Distribución de los pacientes según respuesta al tratamiento

Respuesta

No.

%

Respuesta completa

36

65.45

Respuesta parcial

16

29.09

Total

55

100

Fuente: Formulario

 

 

DISCUSIÓN

 

La edad en que se encontró con mayor frecuencia el cáncer laringeo fue entre 61 y los 70 años el mayor número de pacientes se agrupó en la sexta década de la vida con un 45.45 %. El porciento por debajo de los 30 años no rebasó el 1.8 % de la serie, no se encontró diferencia con la literatura revisada.1,14

El 72.72 % de la serie fue del sexo masculino, no se observaron diferencias en cuanto a la incidencia por sexo tal y como lo señalan Lusinchi18 y Million19.

El cáncer glótico representó el 50.9 % de las historias clínicas revisadas, mientras que el supraglótico el 21.8 %, sin embargo en los trabajos de Howwel13 y Pillsbury et al20 el cáncer de localización glótico representó el 60 - 65 % y el supraglótico entre el 30 y el 35 %.

En este estudio los carcinomas epidermoides moderadamente diferenciados constituyeron casi la absoluta mayoría con un 58.18 % y un 29.09 % de nuestra serie, en coincidencia con la publicación realizada por Pillsbury y Clark 20en 1997.

Las 55 historias clínicas revisadas de pacientes tratados con quimioterapias y radioterapias la distribución de enfermos fue por etapas, en la etapa III 40 pacientes(89.9 %) y en la etapa IV 15(10.9) %. Un 72.72 % de los pacientes estuvieron libres de adenopatías y sólo un 9.09 % mostró adenopatías unilaterales, unilaterales o contra laterales menores de tres centímetros.

Se encontró una respuesta completa en 36 pacientes (65.45 %) y respuesta parcial en 16 pacientes (29.09 %), lo que se corresponde con los hallazgos de otros autores citados a continuación  por y Laccourreye16y Lusinch17 respectivamente.

Gasparini5 reporta el 63 % de respuestas completas utilizando 80 mg de cisplatino por m2 de superficie corporal (SC) y radioterapia cada 21 días. Slotman6 obtiene un 65 % de respuesta completas en una serie de 53 pacientes en estadios II y IV al emplear cisplatino a razón de 20 mg por m2 de SC cada cuatro días en las semanas uno y cuatro de la radioterapia.

Al- Sarrak et al21 en 55 pacientes en estadio III y IV utilizando radioterapia combinada con cisplatino y cinco fluoracilos obtuvo según clasificación propuesta 38 vivos salvados con actividad tumoral (VSCAT), 13 vivos con actividad tumoral (VCAT); un perdido sin actividad tumoral (PSAT); tres perdidos con actividad tumoral (PCAT). Definió finalmente que el período libre de enfermedad fue de seis meses en el 100 % de los pacientes tratados y fue necesario operar a 23 del total, lo que muestra una sobreviva de cinco años.

De modo que los resultados de este trabajo y los obtenidos por la mayoría de los autores en el ámbito mundial corroboran las bondades y ofrecen motivos para combinar la quimioterapia y radioterapia.

Existe consenso en los criterios actuales con relación al uso de la quimioradioterapia en el cáncer laringeo: La quimioradioterapia revierte la radioresistencia atacando diferentes poblaciones de células tumorales. Se ha demostrado además que inhibe la reparación del DNA y favorece la redistribución del ciclo celular. Finalmente ambas sinérgicamente eliminan los focos de micrometástasis.

La quimioradioterapia (quimioterapia suministrada simultáneamente con la radiación) reduce los tumores más eficazmente que cualquiera de los dos tratamientos de forma independiente. Recientemente se realizaron algunos estudios para determinar si las combinaciones de quimioterapia (comúnmente cisplatino y 5-FU) con radioterapia pueden controlar la enfermedad avanzada confinada a las zonas de la cabeza y el cuello, así como ayudar al paciente a evitar operaciones mayores y la pérdida del habla natural.

Por trabajos realizados recientemente se conoce de personas que han desarrollado cáncer de la laringe avanzado y que normalmente habrían sido sometidas a una laringectomía total, los resultados de haberlas tratado con radiación y tres cursos de cisplatino administrado por tres semanas durante el curso de la radioterapia permitió que más del 80 % de los pacientes evitara la cirugía y conservara su laringe.

La mayoría de los pacientes con cáncer de la laringe en etapa I y II se tratan exitosamente sin ser sometidos a una laringectomía. La radioterapia sola (sin cirugía) es exitosa en entre el 80 y 90 % de los pacientes con cáncer laríngeo en etapa I y entre el 70 y 80 % con cáncer en etapa II 9.UJ.
La laringectomía parcial también se utiliza con resultados de supervivencia similares. Sin embargo, los resultados para la voz suelen ser mejores con la radioterapia que con la laringectomía parcial y el índice de complicaciones para la cirugía tiende a ser mayor que para el tratamiento con radioterapia sola. Por lo tanto muchos médicos se inclinan por la radioterapia para los cánceres menores reservando la cirugía en caso de que el cáncer regrese. El tratamiento que no se elija al principio puede ser utilizado después si el tratamiento inicial fracasa.

Ciertos casos de cáncer glótico superficial pueden ser tratados al extraer la cuerda vocal cancerosa o incluso por extirpación con rayo láser.

Los cánceres supraglóticos tienden a propagarse a los ganglios linfáticos del cuello. Si se va a extirpar un tumor mediante cirugía, el cirujano probablemente también extirpará los ganglios linfáticos del cuello. El tratamiento será la radioterapia también la radioterapia al cuello.

Los cánceres laríngeos en etapas III y IV en general requieren tratamiento combinado con cirugía y radiación, con radiación y quimioterapia o con los tres tipos de tratamientos. El tratamiento quirúrgico de estos tumores casi siempre requiere la extirpación completa de toda la laringe aunque un pequeño grupo de cánceres laríngeos T3 aún pueden ser tratados con laringectomía parcial.21-24

La cirugía a menudo incluye una disección del cuello debido al riesgo elevado de propagación hacia los ganglios linfáticos. Con frecuencia se requiere radioterapia después de la cirugía en particular cuando existen metástasis ganglionares.

Un nuevo plan de tratamiento de estos tumores avanzados incluye radiación y quimioterapia combinadas. La cirugía se practica si la quimioradioterapia no ha eliminado todo el cáncer. La quimioradioterapia tiene la ventaja de preservar la laringe. Hasta el momento parece ser tan efectiva como la cirugía.

Los cánceres inoperables o irresecables en los cuales el tumor principal es demasiado grande para ser extirpado completamente con cirugía a menudo son tratados con radiación, sea con quimioterapia o sin ella. Varios estudios continúan investigando diversos métodos de radioterapia y quimioterapia combinadas para mejorar la evolución y reducir la necesidad de resección radical de los cánceres laríngeos avanzados.

 

 

CONCLUSIONES

 

1-       La sexta década de la vida fue la más afectada por el cáncer laringeo y el sexo que más incidió fue el masculino.

2-       La región anatómica en que se presentó con más  frecuencia el cáncer laríngeo fue la glotis.

3-       El carcinoma epidermoide moderadamente diferenciado y bien diferenciado se presentó en la mayoría de los pacientes.

 

 

ABSTRACT

 

An explanatory study was carried out to know the main clinical and anatomicopathological characteristics of the lesions of patients treated with chemotherapy and radiation therapy with initial diagnosis of larynx cancer, classified according to TNM and the response to the treatment, was evaluated. The clinical recording of 55 treated patients in the National Institute of Oncology of Havana from 1996 to 2005, were revised. Patients of 61 and 70 years, 25 (45.45 %) predominated, as well as the one of 51 and 60 years, 15 (27.27 %). The glottal larynx was the most frequent topographical location with 28 patients (50.9 %). Objective responses in the 94.54 % of the patients were obtained, the 4.5 % conserved its larynx, in most of these responses were obtained, the complete response was evident in 36 (65.45 %) and the partial one in 16 (29.09 %). 

 

DeCS: LARYNGEAL NEOPLASMS/radiotherapy; LARYNGEAL NEOPLASMS/quimiotherapy

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

  1. Fein AA, Mendenhall WM, Parson JT. T1-T2 Squamos cell carcinoma of  the glottic larynx treated with radiotherapy: A alternative analsys of variables potentially influencing local control. Inst. Radiat Oncol Biol Phys 1993; 25: 605-11.
  2. Merlano M. Alternating chemotherapy and radiotherapy in locally advanced head and neck cancer: an alternative? Expert Rev Anticancer the Oncologist 2006; 11(2):146-51.
  3. Enzinger FM, Weis WÑ. Soft tissue tumors. Second Edition. CV Mosby Co; 1988.p.201.
  4. De Vita VT, Helmlman S, Rosemberg SA. Cancer main and practige of oncology 5ed. Philadelphia: Lippincott- Raven; 1997.p.987.
  5. Gasparini G, Bevilacqua P, Bonoldi E, Testolin A, Galassi A, Verderio P, et al. Predictive and pronostic markers in a series of patients with head and neck squamous cell invasive carcinoma treated with concurrent chemoradiation therapy. Clin Cancer Res 1995; 1(11):1375-83.
  6. Slotman BJ, Vergeer MR, Doornaert P, Leemans CR, Buter J, Langendijk JA. Control of nodal metastases in squamous cell head and neck cancer treated by radiation theray or chemoradiation. Radiother Oncol 2006; 79(1):39-44.
  7. Gavilan C, Gavilan J. Five years results of functionalneck dissection for cancer of the larynx. Arch otolaryngol Head neck Surg 1995; 115: 1193-6.
  8. Hendrick JW. Surgical treatment of larynx of hipopharynx cancer. Cancer 1964; 7: 269- 87.
  9. Hendrickson FR. Radiation therapy treatment of laryng cancer. Cancer 1985; 55:2058-61.
  10. Morris CG, Hinerman RW, Mendenhall WM, Amdur RJ, Werning JW, Villaret DB. T3 and T4 true vocal cord squamous carcinomas treated with external beam irradiation: a single institution´s 35 year experience. Am J Clin Oncol 2007; 30(2):181-5.
  11. Giovani A. Apport de l`imagene au blandes cancer glottiques. Les Caniers O `ORL XXX C1 1998; 17- 22.
  12. Harwood AR, Hawkins NV, Rider WO, Bryce OP. Radiotherapy for early glottic cancer. Int. J Radiot Oncol Biol Phys 1975; 5: 473-6.
  13. Howwel Burke D, Peter LS, Goetfert H, Oswald MJ. T2. Glottig cancer recurrence, salvage, and survival after definitive radiotherapy. Arch Otolaryngol Head Neck Surg 1990; 116:830-5.
  14. Johnson J, Glukman P, Gullane P. Practical approach to head an neck tumors. New York: Raven press; 1994.p.93.
  15. Johnson JT. Carcinoma of the larynx. Selective approach to the management of cervical lynphatics. Ear Nose Throat 1994; 73: 303-5.
  16. Laccourreye O, Weinstein G, Brasnu D, Bassot V. Clinical trial of continuos cisplatin fluoracil induction chemotherapy an supracricoid cancer 1994; 74(10): 2781-9.
  17. Lusinchi A, Luboinski B. Radiotherapie des cancer limite de la corde vocale. ANN Oto Laryng 1989; 106:577-81.
  18. Lusinchi A. Radiation therapy in the tretment of early glottic carcinoma: The experience of villejuif. Radiother Oncol 1989; 15: 313-19.
  19. Million RR. The larynx. So to speak: everytuing wanted to know about laryngeal cancer learned in the last 32 year. Int Rad Oncol Biol Phys 1992; 23: 691-704.
  20. Pillsbury HC, Clark M. A rationale for therapy of the neck laryngoscope 1997; 107: 1294-1315.
  21. Al Sarrf M, Cooper JS, Guo MD, Herskovic A, Macdonald JS, Marteson JA, et al. Chemoraiotherapy of locally advanced esophageal cancer: long-term follw-up of a prospective randomised trial(RTOG 85-01). Radiation Therapy Oncology Group. JAMA 1999; 281(17):1623-7.
  22. Strojan P, Smid L, Cizmarevi B, Zagar T, Avesperg M.  Auditory effects after organ preservation protocol for laryngeal/ Hypopharyngeal carcinomas. Arch. Otolaryngol. Head Neck Surg 2004; 130(11):1205- 8.
  23. Liberman PH, Schultz C, Gómez MV. Aggressive simultaneous radiochemotherapy whith cisplatin and palitoxel in combination with accelerated hiperfractionated radiotherapy in locally advanced head and neck tumor. Results of the phase I-II trial. Stah lenther Onkol 2003; 179(10):673-81.
  24. Kuhnt T, Becker A, Pigorsch S, Bloching M. Organ preservation in advanced laryngeal and hipopharyngeal carcinoma by primary radiotherapy. Results of multicenter phase II study. HNO 2002; 50(2): 146-54.

 

 

Recibido: 23 de octubre de 2006.

Aceptado: 5 de febrero de 2007.